Cuando jugamos blackjack, no sólo es importante el valor de nuestras cartas, sino también el valor de la carta descubierta del crupier. Nuestras decisiones las tomaremos basándonos en la relación matemática entre nuestras cartas y la del crupier. En todos los casos, debemos asumir que la carta cubierta es un 10, para tomar decisiones prudentes.
La ventaja mayor de la banca en el blackjack, está en el hecho de que es el jugador quién primero debe decidir su jugada y hacerla. Por eso, si con nuestras cartas nos pasamos de 21, perdemos aunque el crupier también se pase con las suyas. El margen de la casa en el blackjack se encuentra entre el 3% y el 1%.
Pero si logramos aplicar correctamente la estrategia básica de blackjack, podemos reducir ese margen a menos del 1%, e incluso ponernos en ventaja sobre la casa.
Algunas de las estrategias de blackjack que debemos recordar son las siguientes:
Se llama mano blanda o suave a cualquier mano que incluya un As y otra carta entre 2 y 9. Esto se debe a que el As puede valer 1 u 11. Las manos blandas no se juegan siempre del mismo modo, sino que dependerá de la carta descubierta del crupier.
Nuestra mano: As-2, As-3, As-4 o As-5.
Nuestra jugada: pedimos carta contra los números 2, 3, 7 hasta el As del repartidor; doblamos nuestra apuesta contra los números 4, 5, 6 del repartidor.
Nuestra mano: As-6.
Nuestra jugada: pedimos carta contra los números 7 hasta el As del repartidor; doblamos nuestra apuesta contra los números 3 hasta 6 del repartidor; doblamos o pedimos carta contra el 2 del repartidor.
Nuestra mano: As-7.
Nuestra jugada: pedimos carta contra los números 9 o 10 del repartidor; nos plantamos contra los números 2, 7, 8 o As del repartidor; doblamos nuestra apuesta contra los números 3 hasta 6 del repartidor.
Nuestra mano: As-8 y As-9.
Nuestra jugada: nos plantamos contra cualquier carta descubierta. Con As-8, podemos doblar la apuesta contra el 6 del repartidor (optativo)
Cuando nuestra mano no tiene un As, se llama mano dura o cartas duras.
En ese caso jugaremos de la siguiente manera:
Cuando nuestras cartas suman 4 hasta 8.
Nuestra jugada: Pedimos carta contra cualquier carta descubierta. Con un 8, podemos doblar nuestra apuesta contra el 5 o 6 del repartidor.
Cuando nuestras cartas suman: 9.
Nuestra jugada: Pedimos carta contra el 7 hasta el As del repartidor; doblamos la apuesta contra el 2 hasta el 6 del repartidor.
Cuando nuestras cartas suman: 10 ú 11.
Nuestra jugada: Doblamos la apuesta contra el 2 hasta el 9 del repartidor; con 10, pedimos carta contra el 10 o el As del repartidor; con 11, doblamos la apuesta contra el 10 del repartidor; y pedimos carta o doblamos la apuesta contra el As del repartidor.
Cuando nuestras cartas suman: 12 hasta 16.
Nuestra jugada: Nos plantamos contra el 2 hasta el 6 del repartidor, y pedimos carta contra el 7 hasta el As del repartidor. Excepto con 12, que pedimos carta contra un 2 o un 3 del repartidor.
Cuando nuestras cartas suman: 17 hasta 20.
Nuestra jugada: Nos plantamos contra cualquier carta descubierta.
Cuando nuestras cartas suman: 21.
Nuestra jugada: es blackjack. Ganamos y cobramos 3 a 2. Si el repartido también tiene blackjack, es un empate.
Cuando nos tocan dos cartas del mismo valor, podemos “dividir la mano”, es decir, armar dos manos y jugar individualmente con cada una. Para eso deberemos poner, para cubrir la segunda mano, una apuesta igual a la primera.
De todos modos, no siempre es conveniente dividir cuando tenemos dos cartas iguales. Vernos cómo jugar en cada situación.
Si tenemos Par de Ases o par de 8: siempre dividimos estos pares.
Si tenemos par de 4, 5 o 10: nunca dividimos, ya que son la base de una mano ganadora.
Si tenemos par de 2 o 3: pedimos carta contra el 2, 3, ú 8 hasta el As del repartidor, pero dividimos contra el 4 hasta el 7 del repartidor. Contra una carta 3 del repartidor podemos dividir un par de 2.
Si tenemos par de 6: pedimos carta contra el 7 hasta el As del repartidor; dividimos contra el 3 hasta el 6 del repartidor; y dividimos o pedimos carta contra el 2 del repartidor.
Si tenemos par de 7: pedimos carta contra el 8 hasta el As del repartidor; y dividimos contra el 2 hasta el 7 del repartidor.
Para la mayoría de los jugadores de blackjack, jugar cartas es una diversión. Los jugadores expertos pueden pasar horas en una mesa de blackjack y nunca perderán fortunas, debido a que es el juego con menor margen a favor de la casa. Por lo general el ambiente en las mesas de blackjack es distendido y amable.
Pero para que todo se desarrolle de este modo en una mesa de blackjack, es necesario que todos los jugadores conozcan la estrategia básica del blackjack. Es más: se espera que todos los jugadores lo hagan y ya es casi parte de las reglas de la casa.
Le llevará tiempo y práctica aprenderla, pero será su mejor aliada para ganar en el blackjack.












