Muchas casas de apuestas han demostrado interés, últimamente, por el perfil de sus jugadores. Es que la probabilidad de alguno de ellos pueda tener cierto talento psíquico, es decir, cierto “don” que pueden utilizar a la hora de jugar, desvela a los operadores de casinos y apuestas.
Imaginen un jugador de blackjack con este don: no necesitaría contar cartas para saber cuáles van a salir. O un jugador de poker: podría descubrir las cartas de sus adversarios. O un jugador de dados: podría saber qué números saldrán y apostar en consecuencia.
De todos modos, es un tema bastante discutible y polémico, más cerca de una buena película estilo Hollywod que de la realidad.
Sin embargo, si esta situación pudiera llegar a ser real, es decir, que cierta gente tenga este talento especial, lo más probable es que los casinos y casas de apuestas, al descubrirlos, no dejen entrar a estos supuestos “elegidos”, ya que sería un riesgo para los operadores de casinos.