Jugar seguro en el Blackjack

Jugar seguro en el Blackjack

El “seguro” es una apuesta de blackjack que es recomendable hacer solamente en casos que sean realmente necesarios. Se trata de “cubrirse” ante un eventual blackjack del crupier. Esta estrategia equivale a apostar la mitad de nuestra apuesta original.

En el caso en el que hagamos esta apuesta, si el crupier finalmente no tiene un blackjack, perdemos nuestro seguro pero seguimos jugando con nuestra apuesta inicial. Si el crupier forma un blackjack, perdemos la apuesta original pero cobramos la apuesta segura. En estos casos, sólo ganamos si tenemos un blackjack y el crupier no.  

Por eso debemos pensar bien cuando hacer alguna jugada como ésta, ya que no son muchas las posibilidades de que sucedan este tipo de combinaciones. El mazo solo contiene 16 cartas que pueden llegar a hacer que la casa forme un Blackjack. Si a la banca le llega a tocar un AS, es un momento recomendable para que hagamos la apuesta de seguro. En cambio, cuando nos toque a nosotros un blackjack, la banca nos va a ofrecer el dinero en vez del “seguro”.

Ahora veamos un ejemplo práctico: supongamos que nuestra apuesta inicial es de $100. Si hacemos blackjack, cobraríamos $150, salvo que el crupier también tenga un blackjack, en cuyo caso es un empate y no ganamos nada, se nos devuelve nuestra apuesta. Pero imaginemos que apostamos $100, y el crupier tiene un As. Apostamos $50 más para la apuesta segura. Si el crupier tiene un blackjack, ganaremos $100 por la apuesta segura, y perderemos los $100 de la apuesta original. Si no tiene blackjack, perdemos los $50 del seguro. Si a continuación hacemos blackjack, ganamos $150. Si no, perdemos todo.

Hacer esta apuesta no siempre es recomendable; pero una vez que adquiramos un poco de experiencia, nos vamos a dar cuenta solos cuando es el momento, y no nos dejaremos llevar por la presión del crupier.